La obra presenta un indígena Rapa Nui en actitud ritual,erguida como un símbolo de conexión espiritual y ancestral..El cuerpo intervenido con líneas y marcas identitarias, actúa como soporte de memoria cultural, mientras el fondo avstracto y vibrante, sugiere el océano ,la energía telúrica y el tránsito entre lo visible y lo sagrado.La tensión entre la figura y la mancha pictórica refuerza la permanencia de la identidad Rapa Nui frente al paso del tiempo y fragmentación contemporánea.