Ancestros latinos articula una narrativa visual de origen y comunidad,donde diversas escenas convergen en un mismo territorio simbólico. La obra entrelaza trabajo, ritualidad y vida cotidiana como gestos fundacionales de identidad, destacando la relación armónica entre el ser humano y la tierra. A través de una paleta vibrante y una composición coral, la pintura reivindica la memoria colectiva de los pueblos originarios y mestizos de América Latina, celebrando la herencia cultural como raíz viva y en permanente construcción.