El juego de la vida representa la existencia como un recorrido condicionado por reglas, decisiones y estructuras que no siempre... Read More
El juego de la vida representa la existencia como un recorrido condicionado por reglas, decisiones y estructuras que no siempre podemos controlar. Los módulos funcionan como escenarios interconectados, atravesados por líneas, casillas y caminos que sugieren avances, retrocesos y elecciones. Entre ellos, una pequeña figura suspendida revela la fragilidad del ser humano frente a un sistema que parece dirigir sus movimientos.
Mediante pintura, arena, cartón y objetos recuperados, la obra transforma materiales descartados en una metáfora de la resistencia y de nuestra capacidad para continuar jugando, incluso cuando desconocemos las reglas.