"La barca de los locos" está inspirada en la obra homónima de Hieronymus Bosch (El Bosco) y establece un paralelismo entre aquella alegoría renacentista y la migración irregular de miles de cubanos hacia los Estados Unidos. La embarcación representa el viaje desesperado de quienes abandonan su tierra natal enfrentando el mar en condiciones extremas, impulsados por la esperanza de una vida mejor. La pieza evoca el carácter casi surrealista de estas travesías, en las que la imaginación, el ingenio y la desesperación llevan al ser humano a desafiar los límites de lo posible. La obra propone una reflexión sobre el exilio, el riesgo, la resiliencia y la inquebrantable aspiración a la libertad.