NUN
Un trabajo hecho de madera de vid, cultivo resistente que se adapta a mil territorios distintos, como se adapta el ser humano cuando decide sobrevivir con dignidad.
He trabajado a través de técnicas mixtas, elaboradas con precisión y paciencia, esta obra guarda otro ritmo de tiempo: más calmo, más reflexivo. Un tiempo genuino, que respeta los tempos de la naturaleza, hecho de mucha reflexión y mucho respeto.
NUN nos lleva a buscar a otros seres humanos, a recibirlos con los brazos abiertos, a preguntarnos dónde están esas personas que nos hacen seguir hacia adelante, siempre con la honradez de lo primigenio.
NUN nos interpela. Levanto los brazos, me rindo: no quiero estas guerras ni otras, no quiero estos abusos del humano contra sus congéneres. Cada ser guarda un tesoro interior que ofrecer, para crecer en colectivo y superar las diferencias.
Si humano comparte raíz con humus, no devaluemos esa raíz. Te recibo con los brazos abiertos: donde tú creces, yo también progreso. Que la humanidad pueda seguir tejiendo esos abrazos fraternos que nos hacen soñar con otro mundo — uno donde la humanidad vuelva, por fin, a ser humana.