Esta obra consistió en una serie de performances artísticas en el espacio público de Quito, en tiempos de covid 19 y a propósito de la "pandemia de corrupción" del gobierno del Ecuador en ese tiempo, misma que involucró a políticos, autoridades, asambleístas, jueces, funcionarios públicos, las fuerzas del orden, etc. Con un traje completo de bioseguidad, salí a fumigar con "antivirus contra la corrupción" diferentes edificios gubernamentales, entre ellos: Carondelet (el Palacio de Gobierno), la Asamblea Nacional, Contraloría, Plataforma Gubernamental Financiera, etc, realizando con esta acción una evidente crítica y protesta contra la corrupción estatal e institucional, misma que como un cáncer se ha ido tomando a mi país.