Construimos paredes para mantenernos al margen, para resguardar lo propio y alejarnos de lo ajeno. Sin embargo, rara vez nos... Read More
Construimos paredes para mantenernos al margen, para resguardar lo propio y alejarnos de lo ajeno. Sin embargo, rara vez nos detenemos a mirar lo que esos muros realmente contienen: el eco de lo que fuimos, de lo que tememos, de lo que ignoramos.
Más allá de la función de separar, las paredes revelan paisajes abstractos, geografías ocultas. Son espejos involuntarios de nuestras propias fracturas.
Si miramos con atención, descubrimos que en cada grieta hay una historia, en cada mancha una posibilidad.
Tras esos muros se ocultan realidades que solo se revelan a quien sabe mirar con los ojos de un niño