Su proceso fueron en momentos de invierno, pero sus colores acrílicos
resplandecientes me transmitían alegría, fue un proceso largo por el
tamaño de sus líneas, formas y puntos de sus valores tonales y texturas.
Fue un proceso relajante porque solo seguía las líneas de los colores
que le daban una realidad totalmente distinta con mi lenguaje propio,
puro e independiente.