I didn’t know that I wanted to be a mother until I began working in a preschool. It was very difficult to take care of a lot of kids, but I knew my husband and I could handle one. When I began to want to have a child, I discovered that I have Polycystic Ovarian Syndrome, PCOS, and a heart shaped uterus, both of which make the process of having a child very difficult. I was scared and didn’t know if I could even get pregnant since I had two separate diagnoses affecting my body. But then a miracle happened, and my daughter was born in 2024. I had a hard time during the postpartum period, but knew I wanted to eat better and lose weight to be healthier for my daughter. I lost 60 pounds in less than 6 months, all by walking daily and working with a nutritionist. But soon after, the pain came on quickly. When my daughter was 10 months old, I was diagnosed with Ehler’s Danlos Syndrome, EDS, a connective tissue disorder. The pain in my hands was unbearable. I went to art school, which necessitated that I used my hands in order to create my art. I’ve learned to live with the pain now, through Physical Therapy and Occupational Therapy, to strengthen my body. Through all the trials since my diagnosis, I feel proud of what I’ve accomplished, and my goal now is to be an athletic mom who can keep up with a toddler!
No sabía que quería ser una madre hasta que empecé a trabajar en un preescolar. Resultaba muy difícil cuidar de tantos niños, pero sabía que mi esposo y yo podríamos hacernos cargo de un solo niño. Cuando comencé a desear tener un hijo, descubrí que padezco el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y tengo un útero en forma de corazón; ambas condiciones hacen que el proceso de concebir sea sumamente difícil. Sentía miedo y no sabía si siquiera podría quedar embarazada, dado que tenía dos diagnósticos distintos que afectan mi cuerpo. Pero entonces ocurrió un milagro, y mi hija nació en 2024. Pasé por un periodo posparto difícil, pero sabía que quería mejorar mi alimentación y perder peso para estar más sana por el bien de mi hija. Logré bajar 60 libras en menos de seis meses, todo eso fue caminando a diario y trabajando con una nutricionista. Sin embargo, poco después, de repente el dolor apareció. Cuando mi hija tenía 10 meses, me diagnosticaron el Síndrome de Ehlers-Danlos (SED), un trastorno del tejido conectivo. El dolor en mis manos era insoportable. Había estudiado arte, una disciplina que exigía el uso constante de mis manos para poder crear mis obras. Ahora he aprendido a convivir con el dolor gracias a la fisioterapia y la terapia ocupacional, las cuales me han ayudado a fortalecer mi cuerpo. A pesar de todas las adversidades que he enfrentado desde mi diagnóstico, me siento orgullosa de lo que he logrado; ¡mi objetivo ahora es ser una mamá activa y atlética capaz de seguirle el ritmo a una niña pequeña!